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“Todo Caserito”, cuando se amasa para crecer

  • Proyecto de elaboración de panes surgido de un grupo de madres que participa en la Residencia Diurna Santa Rosa de SeNAF.
  • La iniciativa se enmarca en la línea de fortalecimiento familiar que desarrolla la institución.

“Todo Caserito”, elaboración de panes caseros, es un proyecto de un grupo de madres de niñas, niños y adolescentes  que asisten a la “Residencia de atención Diurna Santa Rosa”, ubicada en el departamento Calamuchita y coordinada por la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SeNAF).

La iniciativa surgió luego que las mamás participaran de encuentros de reflexión, organizados por la Residencia con el propósito de promover el fortalecimiento familiar, acompañarlas en su rol como protectoras de derechos de los hijos e hijas bajo su cuidado.

El proyecto surgido de ellas, tiene dos fines: el consumo familiar, y la comercialización y  venta como sostén económico. Pero entre amasada y amasada, mates y reuniones, las mamás además de aprender a hornear pan, aprenden a organizarse, a realizar acuerdos y a escucharse.

«El objetivo principal de este espacio es promover la construcción transformadora y autogestiva en el grupo como parte del fortalecimiento personal y familiar», sostiene Silvina Casal, educadora de la Residencia Santa Rosa. «El acompañamiento, se realiza desde una perspectiva integral de derechos, la cual apunta a la construcción de sujetos activos que promuevan la autogestiòn, el trabajo cooperativo y el desarrollo de capacidad reflexiva, provocando de esta manera un efecto multiplicador en sus familias», explica Casal.

La Residencia trabaja en articulación con la Escuela de cocina EGMA, donde el grupo de madres se capacita con el fin de obtener técnicas de oficio gastronómicos, y afianzarse en el rubro.

La institución

Desde 1978 a la fecha, más de 1.500 chicos y chicas pasaron por la Residencia de atención Diurna de Santa Rosa de Calamuchita, y que el 14 de noviembre pasado apagó su vela número cuarenta y uno. A lo largo de estas décadas sus puertas se han encontrado abiertas para funcionar bajo un mismo objetivo: la promoción y protección integral de los derechos de la niñez y adolescencia, especialmente de los sectores más vulnerables o de escasos recursos.

Actualmente asiste un promedio de 75 niñas y niños, de entre 4 y 18 años de edad. Está abierta de 8 a 18 horas, y cada chico asiste en contraturno a su respectiva escuela. Durante las horas que pasan en la residencia, las actividades son variadas. Hay talleres de arte, folklore, música, huerta, deporte, cocina, manualidades.

Desde hace un tiempo, en las instalaciones del a Residencia (cedidas por la Municipalidad de Santa Rosa) funciona el Cempa, una escuela primaria para adultos abierta para las familias de los niños que asisten al centro diurno.